Viaje al Atlántico Sur, nuestro amigo Ezequiel Martiel en Malvinas

Viaje al Atlántico Sur, nuestro amigo Ezequiel Martiel en Malvinas

Nuestro amigo Ezequiel Martiel comparte con nosotros sus sentimientos, sensaciones y experiencia al realizar un conmovedor viaje al Atlántico Sur para reencontrarse con su padre, héroe caído en Malvinas y adentrarse en aquel mar.

Tuvieron que pasar años y preguntarme que sería, que podría sentir si llegara a las Islas Malvinas, pero no solamente para pisar nuestra tierra sino para ingresar en aquel bravo mar, nuestro mar que cubre las Islas.

El sueño lo cumplí viaje a Malvinas, estuve por un lapso de 7 días más cerca de aquello por lo cual muchos Argentinos fueron a dejar su vida sin buscar nada a cambio.

El Sábado 12 de Septiembre Malvinas nos recibió con su clima hostil, temperaturas bajo cero, todo nevado y un paisaje imponente al cual uno no puede dejar de mirar. Domingo 13, partimos con el equipo para ir a los Montes Longdon y Tumbledown haciendo cima de los mismos recorriendo 20 kilómetros a pie saliendo del duro asfalto de la ciudad hacia la turba más sensible y dispersa que formó parte de los campos de batalla.

El Lunes 14 optamos por hacer un reconocimiento en vehículo por los diferentes puntos más cercanos a la Ciudad, entre ellos estaba la playa pública a 8 kms, aquella mañana pisamos la arena de Surf Bay.

Martes 15, tocó la parte más difícil y emotiva donde sentimientos se dejaron al descubierto y lagrimas que cayeron no podían privarme de llorar ya casi llegando y observando de lejos nuestro Cementerio Argentino en Darwin. El paisaje, desolador y el ruido del viento se hacían presentes, como queriendo imponerse ante nuestra presencia, cumplí otro sueño: colocar una placa de granito, donde figuraba el nombre de mi Papa con su nuevo y modificado Escudo de Escuadrón y su respectivo laurel de 7 hojas que representa la vida de los únicos 7 tripulantes derribados un 1° de Junio a bordo de un Hércules C-130. Luego de esto, junto a otros escudos colocados en los apellidos de los integrantes de la FAA procedí a enterrarlos detrás del cementerio después de todas las emociones y el haber podido conectar y homenajear a todos, al día siguiente vendría el desafió.

Miércoles 16. Después de tantos años de ingresar en la misma playa en Pinamar donde fue la última foto, hacia falta entrar al mar más cerca de casa, por qué de Casa? Porque nunca nos fuimos de Argentina. Entonces no importó la hora y menos la condición climática que por más hostil que fuese representaba un desafío para afrontar todos juntos, Malvinas tiene esto que apasiona, a veces cuesta entender que en este lugar y bajo estas postales transcurrió una guerra. Cuesta creer que las Islas nos regalan este escenario, ese mar, tan cargado de energía, de fuerza; increíble no? la fuerza del agua, la fuerza del atlántico sur. Pero qué poder decir de este tan anhelado día, deseado también, porque en grupo nos permitimos conectar con cada lugar, esta vez el escenario era una playa Surf Bay 34 años después, un sueño se hacia realidad, cerca del viejo dentro del mar, paralelo a la vieja pista del Aeródromo de Puerto Argentino donde alguna vez en un lejano 1982 aterrizó el viejo con su tripulación un miércoles 16 de septiembre a las 6 de la tarde en Surf Bay.

Lo mejor de todo es que nunca estuve solo, mucha gente que respeto, que quiero, que se preocupa, que me ayuda, que brindó palabras de aliento, todos ellos estuvieron conmigo, afortunado es poco, muy feliz de haber regresado dichoso de tener el aguante de muchos, gracias a todos, todos estuvieron conmigo.

Siguieron tres días más de seguir recorriendo las Islas y su entorno para luego el Sábado 19 volver a nuestros hogares.

Porque nunca estuve lejos, estuve dentro del mismo mar

Nunca me sentí extranjero, yo era local, era poder local

Porque estuve en Casa…. Porque “El Mar nos Une”

Ezequiel Martiel.

Fotos: Gonzalo Lauda