Todo comienza con una idea, algunas mejores que otras, unas pocas geniales, otras descartables y algunas muy buenas, después el manos a la obra hace que el autor ideológico se convierta en autor material y finalmente el gusto de la gente hace que lo deposite en algún lugar de preferencia, o no.

Detrás de cada una de las creaciones de Camaronbrujo hay mucho de este proceso descrito, y Vero Borthiry es la responsable del proceso creativo de cada uno de los artículos, preferiría llamarlos obras, de la nueva colección primavera-verano.
Con una sólida carrera como diseñadora, Verónica Borthiry realizó su viaje por distintas partes del mundo y entre otras cosas se dio el gusto de trabajar en quizás la meca de la industria del surfing, California.
Aquí una charla con esta autora ideológica y material del universo Camaronbrujo.

¿Cómo definirías los últimos 10 años desde tu visión de diseñadora? ¿Qué cosas considerás que cambiaron para bien y cuáles son las cosas que te generan nostalgia de un pasado que pudo haber sido mejor?

Ser diseñadora me ha dado y me da muchísimas satisfacciones, siempre. Es una profesión lindísima. Todo lo relacionado con el diseño es sano, es positivo. Siempre existió para mejorar la calidad de vida de la gente. Tanto el diseño industrial, el diseño textil, de indumentaria o el gráfico, sólo con el simple hecho de aportar un beneficio estético, mejorar la calidad de algo o crear una identificación, genera un cambio para bien. No tiene contra. Por ejemplo, durante y después de la segunda guerra mundial, se intentó anular todo tipo de diseño, pero aun así, no lo lograron. Lo que ocurrió con la escuela Bauhaus, de carácter racionalista y moderno, la cerraron durante este período.
Sus integrantes se exiliaron en Estados Unidos y terminó siendo uno de los movimientos con más influencias que haya existido. Tanto en arquitectura, como en el diseño industrial y gráfico.Considero que el pasado del diseño no podría haber sido mejor, en todas sus épocas. Me genera un poco de nostalgia, que antes se hacía todo a mano, ahora se hace casi todo con la ayuda de una computadora, pero bueno, todo se adecúa a los tiempos actuales, ¿no?

¿Qué le aportó el universo Mac al mundo del diseño?
No sé mucho sobre el tema. Lo único que sé es que Apple fue uno de los primeros en crear programas para hacer diseño. Pero ahora existen los mismos programas para ambos sistemas, se puede hacer exactamente lo mismo en una PC que en una Mac.

¿Cómo llegas a involucrarte y a desarrollar toda tu carrera dentro de las marcas del surfing y los deportes de acción? Comencé a colaborar con diseños para la licencia de Quiksilver, en Mar del Plata, aun siendo una estudiante de diseño gráfico de la Escuela de Artes Visuales Martin Malharro. Después de Quiksilver, seguí con Gotcha en Mar Del Plata, luego trabajé en Gotcha de California, y así comienza mi carrera, siempre dentro de la misma industria.

¿Cómo llegás a Camaronbrujo y que sentís que pudiste aportarle a la marca?
Después de 12 años de vivir afuera, al poco tiempo de instalarme en Mar Del Plata con mi hijo y mi pareja, tuve un golpe de suerte, en donde me cruzo con la gente de Camaronbrujo.Conozco a los hermanos Galindo hace muchísimo tiempo, me caen muy bien. Me gustan sus valores, son sanos y aman a su familia y a sus amigos. Ya con eso para mí es suficiente y lo que le puedo aportar a la marca es la felicidad que me da hacer este trabajo con toda mi experiencia y todo lo que sé.

¿De qué manera sentís que el estilo urbano del skate fue influenciando al mundo de la moda del surf?
Me encanta el estilo del skate. Pienso que ha tenido tanta influencia en la moda del surf, porque siempre fue de carácter rebelde, underground, anti comercial, sin importar mucho la opinión de la gente y sobre todo, libre. El estilo urbano del skate es una moda cómoda, para estar en la calle, y el estilo surf es así también, pero en la playa.

¿Con qué se va encontrar la gente en la nueva colección de primavera-verano de Camarón?
Se van a encontrar con estampados grandes, de estilos abstractos y tribales en combinaciones con colores rasta. También floreados vintage.Por el simple hecho de que es un estilo lindo, es cómodo y que queda bien. Sobre todo, que representa un estilo de vida que gusta tanto a un surfista como a alguien que nunca tocó una tabla.Trabajaste para marcas con estilos tan disímiles como Lost, Hot Tuna, Quik, Roxy, O’Neill y Toes on the Nose (entre otras).

Me gustaría que me cuentes ¿cómo es el proceso que te lleva a tomarle el pulso a lo que una marca quiere para su colección? ¿Cuánto tiempo lleva esa búsqueda hasta dar con esa idea que se gesta en tu cabeza antes de ponerte manos a la obra?
Es importante comenzar a diseñar cada colección haciendo reuniones con la gente que participa en crear la línea, es ahí en donde se saben las propuestas y las expectativas en general. Un equipo en donde cada uno tiene su función. Después de estas reuniones, los gráficos nos ponemos manos a la obra. Comenzando por el proceso de inspiración, que puede ser, desde viajes hasta solo observar a la gente en la calle o como se viste para ir a un concierto, por ejemplo. Después se hacen bocetos, mas reuniones, hasta llegar a terminar la colección. El tiempo que lleva, es relativo, pero por lo

¿Por qué crees que el style del surfing “considero que el pasado se metió tanto en el público que quizás general se necesitan tres o cuatro meses para crear la colección con muestrario completo.¿En qué lugares habitualmente encontrás fuentes de inspiración para tu trabajo?
Arte, música, tapas de discos, de libros, posters. También viajes, lugares, flea markets, negocios de venta de segunda mano, carteles en la calle, la ropa que se pone la gente, sobre todo en los estampados. Revistas, fotos, páginas web, diseñadores de vanguardia o fuera de moda, de todo. La vida diaria.

“considero que el pasado se metió tanto en el público que quizás nunca tocó una tabla de surf?del diseño no podría haber sido mejor, en todas sus épocas. me genera un poco de nostalgia, que antes se hacía todo a mano, ahora se hace casi todo con la ayuda de una computadora, pero bueno, todo se adecúa a los tiempos actuales, ¿no?